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Colombia presente en Blancanieves
Blancanieves tiene sangre colombiana: Rachel Zegler, la actriz del live-action de Disney, honra sus raíces en la nueva versión del clásico.
Por:Disney ha apostado nuevamente por revivir sus clásicos con Blancanieves, un live-action que ha generado opiniones divididas desde su anuncio. Entre la controversia y la expectativa, tuve la oportunidad de ser de los primeros en verla en su estreno en Colombia, en una noche donde la magia del cine y la nostalgia se encontraron con las miradas de actores, presentadores y creadores de contenido. Pero, más allá del debate, hay un detalle que hace que esta película tenga un significado especial para nuestro país: Blancanieves tiene sangre colombiana.
Rachel Zegler, la actriz que da vida a la princesa en esta versión, es hija de Gina Zegler, una mujer de ascendencia colombiana que emigró a Estados Unidos en los años 60. Aunque Rachel nació y creció en Nueva Jersey, siempre ha resaltado la influencia de su madre y su herencia latina en su vida y carrera. De hecho, en entrevistas ha contado que se siente más identificada con la cultura colombiana que con la estadounidense.
"Mi mamá sacrificó su carrera para acompañarme en el set de West Side Story, sin ella no estaría aquí", confesó en una entrevista. La historia de Gina Zegler es la de muchas mujeres colombianas que emigran buscando un mejor futuro para sus hijos y que, con esfuerzo y dedicación, terminan moldeando el destino de generaciones enteras.

Más que un remake, una reinterpretación
Si algo quedó claro en la premiere es que esta Blancanieves no es una simple copia del clásico de 1937, sino una adaptación pensada para las nuevas generaciones. Rachel Zegler interpreta a una princesa con voz propia, con frustraciones y sueños propios, alejada de la versión pasiva de antaño. Su talento vocal es indiscutible y, aunque su elección ha sido cuestionada, su actuación sostiene la película con dignidad.
El otro gran acierto es Gal Gadot como la Reina Malvada. Con una presencia imponente y una maldad casi seductora, Gadot se roba la pantalla en cada escena. Y sí, es más hermosa que Blancanieves, lo cual tiene todo el sentido dentro de la historia.
La magia está en los detalles
Desde el apartado visual hasta la música, la película juega inteligentemente con su propia identidad. La decisión de no hacer hiperrealistas a los enanos y a las criaturas del bosque es intencional: este es un mundo de cuentos, donde las brujas hablan con espejos y las manzanas pueden envenenar. La banda sonora mantiene clásicos como Heigh Ho y Whistle While You Work, pero también introduce nuevas composiciones que buscan dar frescura a la historia.
¿Vale la pena verla?
Si buscas una copia exacta de la versión animada, probablemente no sea para ti. Pero si estás dispuesto a ver una interpretación moderna sin los prejuicios de redes sociales, podría sorprenderte. Blancanieves sigue siendo una historia para niños, una fábula sobre la bondad y la resiliencia. Tal vez la mejor forma de verla es con los mismos ojos con los que la vimos por primera vez: sin expectativas adultas y con la capacidad de dejarnos llevar por la magia.
Y al final del día, para nosotros los colombianos, hay un motivo más para verla: una parte de nuestra historia está en esa pantalla, representada por una joven cuyo talento y raíces son innegables.